Las ojas del arbol caen lentamente sin pena, el frio y el viento las acarician no queda mas que el susurro del arbol en su otoño.
Ya el sol las besara y nuevo hijos vendran.
Las ojas del arbol caen lentamente sin pena, el frio y el viento las acarician no queda mas que el susurro del arbol en su otoño.
Ya el sol las besara y nuevo hijos vendran.